AROMAS VIAJEROS

Navidades lejos de casa

noviembre, 2019

Encontrar el rincón que nos haga sentir como en casa hará que las Navidades sean más bonitas.

La vida ha cambiado a pasos agigantados, y muchos no viven en el lugar donde nacieron y arraigaron sus raíces.

Yo soy una de ellas y quienes me conocen ya saben que he viajado y vivido en distintos países.

Buscamos un futuro mejor fuera de casa, intentamos trabajar en lo que hemos estudiado con entusiasmo, y nos alejamos de los nuestros. 

Empezamos una nueva etapa que nos tiene ilusionados y motivados con la sensación de avanzar seguros.

Los días transcurren porque ya nos hemos habituado a la rutina de esa nueva ciudad, de esos nuevos amigos, de los paisajes tan ambiguos.

Y todo va pasando hasta mimetizarnos en la nueva vida que elegimos y nos embriaga…hasta que llega Diciembre.

El mes de cerrar capítulos y pensar en todo lo bueno que está por venir, el mes de las comidas para despedir el año, los regalos a última hora y las risas compartidas.

El mes de los balances, los análisis, los pro y los contra de haber tomado esa decisión. El mes final del año.

Disfrutamos un vino luego del trabajo con nuestros compañeros para desearnos lo mejor, y algunos amigos vuelven a sus casas a ver a los suyos.

Entonces recordamos la mesa familiar, los decorados de navidad de nuestra ciudad, la comida tan especial que se sirve esa noche.

Pero donde estamos todo es tan distinto! En lugar de calor hace frío, mucho frío, y los días se apagan pronto.

Empezamos a echar de menos nuestras comidas típicas, lo que nos identifica a cada uno según nuestro país.

Los tacos para los mexicanos, el pollo tandoori para los indios, el gazpacho para los andaluces, y la carne para los argentinos.

Es entonces cuando empezamos a buscar los restaurantes de la ciudad que nos acoge para tener una cena lo más familiar posible.

Recuerdo uno de esos cambios cuando decidí volver a Europa, y aterricé en Londres sin haberlo apenas planeado.

Y encontré mi lugar en esa ciudad, luego de conocer muchos y haber probado platos con la esperanza de que me transmitieran esa sensación estar en casa.

Mi favorito se llama  Santa Maria del Sur, el típico lugar de los barrios de Buenos Aires lleno de historia y detalles que nos transportan inmediatamente.

Su fachada ya nos roba una sonrisa, con sus colores y sus letras es como estar en la equina de Corrientes y Talcahuano.

Y al entrar nuestra mirada encuentra detalles que nos aferran aún más a ese lugar: las mesas de madera, los vinos, los cuadros de lugares emblemáticos.

Y entonces recordamos la mesa familiar, los decorados de navidad de nuestra ciudad, la comida tan especial que se sirve esa noche.

Empanadas, asado, chimichurri, provoleta, mollejas, churrascos, flan casero con dulce de leche, banana split, y puedo seguir.

Un lugar en donde, además de comer fabulosamente exquisito, el ambiente es tan acogedor que te gustará repetir.

Dicen que el que no vive las cosas no puede entenderlas como quién las ha vivido.

Hace dos años Santa María del Sur cumplió diez años. En este video van a poder ver de lo que estoy hablando: familia y amigos.

Ah! Y no tengo que decirles que los animo a viajar y conocer este lugar tan cálido, entenderán porqué me sentí como si estuviera en casa.

¡¡Feliz Navidad!!

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