DESDE MI MIRADA

 

Cambiar de espacios nos renueva

septiembre, 2018

Cambiar de espacios nos cambia también a nosotros, nos renueva las energías y nos invita a tener nuevas vidas.

 

Se dice que el espacio en donde donde vivimos refleja nuestro interior.

Buscamos definir rincones con objetos que nos hagan recordar momentos, lugares y hasta personas.

Exteriorizamos nuestros gustos dándole el toque personal a nuestro hogar.

¿Y qué pasa si no tienes un solo hogar? ¿O si viajas tanto que ya no sabes cual es tu lugar?

Para las personas que, como yo, armar una maleta en tres minutos es algo que nos activa la adrenalina, esto es tarea fácil.

He vivido en muchas ciudades de diferentes países, y créanme, he tenido más casas que novios.

Y me gusta empezar de cero cuando de creatividad se trata.

La emoción se siente al buscar el lugar, al encontrarlo, al imaginar mis pertenencias, al asignar rincones a mis libros.

Todo eso genera en mí sensaciones que me llenan de energía y activan mi lado creativo.

Pero hace unos años aprendí que las cosas materiales pueden reemplazarse, y empecé a no arrastrarlas conmigo.

Los muebles son muebles, cambiar renueva energías, y me aficioné a eso: espacio nuevo, escenario nuevo.

Llevo apenas algunos pequeños objetos de los que nunca voy a desprenderme, que tienen un recuerdo sentimental muy querido.

Lo demás, todo fuera: sofá, cama, lámparas, plantas, alfombras, estanterías, espejos (ellos ya vieron otras vidas).

Es lo bueno que tienen estos cambios, una puede mutar y cambiar estilos, como lo hace nuestra percepción de la vida.

Somos maleables, vamos evolucionando según nuestras experiencias, y nuestra visión también lo hace.

¿Nunca pensaron en cómo hubiese sido la vida si hubiésemos elegido aquel trabajo?

¿O si en lugar de estar solteros, hubiésemos tenido una familia repleta de niños?

Pero hay algo que nunca cambia: nuestro estilo personal, eso que hace que nos identifique y nos diferencie de lo demás.

Que al verlo lleve nuestra firma y haga que seamos únicos y especiales.

Mis casas han sido muchas y muy variadas: espaciosas, pequeñas, siempre luminosas, con y sin jardines.

Pero siempre han llevado ese pellizco mío que las hizo tan adorables: mi marca personal, mi estilo único, mi espacio energético.

He contado dieciocho casas en las que he estado super feliz, algunas más que en otras, y en todas he

Desde que llegué a España mi fascinación por una marca sueca hizo que pudiera crear mis espacios con más estilo.

Vi la oportunidad de poder tener objetos y muebles que era impensado acceder a ellos en otra época.

Y mis espacios empezaron a ser más chic, más bonitos, más míos.

Rebusco siempre en mercadillos de antigüedades y rescato historias, que luego pasarán a ser de otros.

Pero hay algo que nunca cambia: nuestro estilo personal, eso que hace que nos identifique y nos diferencie de lo demás.

Ahora toca volver a mutar, a cambiar de escenario, de gentes, de vistas, y estoy deseando encontrar ese lugar que me haga sentir como en casa.

Como siempre, con mi toque personal.

 

2 Comentarios

  1. Inés

    Hola , me encanta decorar mí casa y cuando no puedo comprar algo p ella , cambio de lugar las cosas guardo otras y al tiempo las saco, restauró p cambiar l cara.

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    • helenconhache

      Una buena idea Inês, pero has pensado si lo que guardas y vuelves a sacar, realmente lo quieres conservar?

      Responder

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