LA PREGUNTA DEL DÍA

¿Vuelvo al hogar o sigo viajando?

marzo, 2017

La gente inquieta y aventurera busca incansablemente esa explosión de adrenalina que provocan los cambios ya sean de trabajo, espacio físico, o incluso de país.
Seguir viajando. Esa es la meta.

Vivir en diferentes países trae consigo el desarraigo constante, pero a la vez la maravillosa sensación de empezar de cero y poder armar algo nuevo.

Lo importante es seguir viajando y sentirse seguro con lo que uno escoge.

Además elegir mejorar es buscar tener emociones nuevas que nos den esa inyección de poder y nos impulsen a vivir intensamente.

Y un día decidimos volver a nuestra tierra, la que dejamos hace muchos años con amigos adolescentes, padres jóvenes y muchos proyectos empezados, para salir a comernos el mundo.

Uno se siente pletórico, lleno de energía y con ganas de transmitir nuestras experiencias y compartirlas para que los demás las sientan como propias.

Todo es felicidad: encuentros con amigos, reuniones con la familia, anécdotas, risas y sorpresas.

Sin embargo al cabo de los meses la emoción de la bienvenida vuelve a su cauce normal y a la cotidianidad de cada uno, de la que ya no formamos parte al cien por cien.

Porque los tiempos son otros, las responsabilidades inundan esa distancia y nada es lo que era cuando nos fuimos.

Hemos vuelto a un lugar que no es el que dejamos cuando decidimos partir.

Y aparece entonces el desconcierto, el sentir que estamos fuera de lugar, que no formamos parte de lo que creíamos que era nuestro hogar.

Nada es lo mismo, ni siquiera nosotros. Porque algunas cosas ya no son iguales, la gente cambia, evoluciona, muta, se reinventa.

Analizamos todo y vemos con otros ojos a las personas, las costumbres, los lugares que marcaron nuestra juventud, aquella que quedó aparcada cuando hicimos las maletas para seguir viajando.

Tenemos el sentimiento de no pertenecer a ninguna parte y necesitamos adaptarnos constantemente a estos cambios.

Tal vez hay que asimilar esos sentimientos y aprender que la vida es un sinfín de vivencias.

Por lo tanto cuando tomemos conciencia de que tenemos en nuestras espaldas la maravillosa oportunidad de haber vivido esa experiencia de tantas vidas, y entendamos que los cambios nos hacen mejores, seremos felices.

2 Comentarios

  1. Rosa

    Que bien lo has expresado amiga.Por un momento me senti en tu piel.
    Sigue escribiendo.please.

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    • helenconhache

      Seguiré Rosa!!! El hogar puede estar en muchas partes, lo importante es sentir que donde te quedes, eres feliz.

      Responder

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